jueves, 12 de septiembre de 2013
Capitulo 9
Está muy silencioso. La luz es muy débil. Me siento cómoda y cálida en esta cama. Hmm… Abro mis ojos y por un momento estoy tranquila y serena, disfrutando los extraños y desconocidos alrededores. No tengo idea de dónde estoy. La cabecera detrás de mí tiene la forma de un enorme sol.
Es extrañamente familiar. La habitación es grande, espaciosa y lujosa, amueblada en tonos cafés,
dorados y beiges. La he visto antes. ¿Dónde? Mi cerebro aturdido lucha a través de sus
recientes memorias visuales. Mierda. Estoy en el hotel Heathman… en una suite. He
estado parada en una habitación parecida a esta con Zai. Esta parece más grande.
Oh, mierda. Estoy en la suite de Pedro Alfonso. ¿Cómo llegué aquí?
Recuerdos fragmentados de la noche anterior regresan lentamente a atormentarme. La
bebida, ay no la bebida, la llamada telefónica, oh no la llamada telefónica, el vómito, oh no
el vómito. José y luego Pedro. Oh no. Me estremezco por dentro. No recuerdo venir aquí. Estoy usando mi camiseta, sujetador y bragas. Sin calcetines. Sin jeans. Mierda. Echo un vistazo a la mesa de noche. En ella hay un vaso con jugo de naranja y dos pastillas. Advil.
Que controlador es, piensa en todo. Me siento y tomo las pastillas. En realidad no me siento tan mal, probablemente mucho mejor de lo que merezco. El jugo de naranja tiene un sabor divino. Apaga la sed y es refrescante. Nada es mejor que el jugo de naranja recién exprimido para revivir una boca seca.
Hay un golpe en la puerta. Mi corazón salta a mi boca y parece que no puede encontrar mi voz. Él abre la puerta de todos modos y entra.
Santo infierno, ha estado haciendo ejercicio. Usa pantalones de chándal gris que
cuelgan de sus caderas y una camiseta gris que esta oscurecida con sudor, al igual que su cabello. Sudor de Pedro Alfonso, la idea causa cosas extrañas en mí. Tomo una respiración profunda y cierro los ojos. Me siento como una niña de dos años. Si cierro mis ojos, entonces no estoy aquí realmente.
—Buenos días, Paula ¿Cómo te sientes?
Oh, no.
—Mejor de lo que me merezco —murmuro.
Le doy un vistazo. Coloca una bolsa de compra grande en una silla y toma cada extremo de la toalla que tiene alrededor de su cuello. Me mira, ojos gris oscuro y como siempre, no tengo idea de lo que está pensando. Esconde sus pensamientos y sentimientos tan bien.
—¿Cómo llegué aquí? —Mi voz es débil, con remordimientos.
Se acerca y se sienta en el borde de la cama. Está lo suficientemente cerca como para que lo pueda tocar, para que lo pueda oler. Oh... el sudor, gel de ducha y Pedro, es un cóctel embriagador... mucho mejor que una margarita y ahora puedo hablar desde la experiencia.
—Después que te desmayaste, no quería arriesgar la tapicería de cuero en mi auto
llevándote todo el camino a tu apartamento. Así que te traje aquí — dice pausadamente.
—¿Me pusiste en la cama?
—Sí. —Su rostro es imperturbable.
—¿Vomite de nuevo? —Mi voz es más silenciosa.
—No.
—¿Me desvestiste? —susurro.
—Sí. —Alza una ceja en mi dirección y me sonrojo furiosamente.
—Nosotros no... —le susurro, mi boca secándose con horror mortificado cuando no puedo completar mi pregunta. Miro mis manos.
—Paula, estabas en estado de coma. La necrofilia no es lo mío. Me gusta que mi mujer sea sensible y receptiva —dice secamente.
—Lo siento mucho.
Su boca se eleva ligeramente en una sonrisa irónica.
—Fue una noche muy divertida. Una que no olvidaré en un tiempo.
Yo tampoco; oh, el bastardo se ríe de mí. No le pedí que viniera a buscarme. De alguna forma, me ha hecho sentir como el villano de la obra.
—No tenías por qué rastrearme con cualquier cosa de James Bond que estés desarrollando para vender al mejor postor —digo bruscamente. Me mira fijamente, sorprendido y si no me equivoco, un poco herido.
—En primer lugar, la tecnología para rastrear teléfonos celulares está disponible a través de Internet. En segundo lugar, mi compañía no invierte o fabrica cualquier tipo de dispositivos de vigilancia y en tercer lugar, si no hubiera ido por ti, probablemente estarías despertando en la cama del fotógrafo y por lo que puedo recordar, no estabas excesivamente entusiasmada sobre la forma en que te coqueteaba —dice agriamente.
¡La forma en que coqueteaba! Miro a Pedro, me está mirando, sus ojos grises centelleantes, apenado. Trato de morderme el labio, pero fallo al reprimir la risa.
—¿De qué crónica medieval escapaste? —me río—. Suenas como un distinguido caballero.
Su humor cambia visiblemente. Sus ojos se suavizan y se expresión se hace cálida y veo un rastro de sonrisa en sus labios bellamente cincelados.
—Paula, no lo creo. Caballero oscuro tal vez. —Su sonrisa es irónica y niega con la cabeza—. ¿Comiste anoche? —Su tono es acusador. Niego con la cabeza. ¿Qué gran transgresión he cometido ahora? Su mandíbula se aprieta, pero su rostro permanece imperturbable.
—Necesitas comer. Por eso estabas tan mal. Honestamente Paula, es la regla número uno al beber. —Pasa sus manos por su cabello y sé que es porque está exasperado.
—¿Vas a continuar regañándome?
—¿Es eso lo que estoy haciendo?
—Creo que sí.
—Tienes suerte de que sólo te estoy regañando.
—¿Qué quieres decir?
—Bueno, si fueras mía, no serías capaz de sentarte durante una semana después de la proeza que hiciste ayer. No comiste, te emborrachaste, te pusiste en riesgo. —Cierra sus ojos, el temor grabado en su hermoso rostro y se estremece un poco. Cuando abre sus ojos, me mira—. Odio pensar en lo que podría haberte pasado.
Frunzo el ceño en su dirección. ¿Cuál es su problema? ¿Qué soy de él? Si fuera suya...
bueno, no lo soy. Aunque tal vez, a una parte de mí le gustaría serlo. El pensamiento penetra a través de la irritación que siento ante sus palabras arrogantes. Me sonrojo ante la rebeldía de mi subconsciente; ella está haciendo su baile de felicidad en una brillante falda hawaiana de color rojo ante la idea de ser suya.
—Habría estado bien. Estaba con Zai.
—¿Y el fotógrafo? —me dice bruscamente.
Hmm... el joven José. Voy a tener que enfrentarme a él en algún momento.
—José solo se pasó de la raya. —Me encojo de hombros.
—Bueno, la próxima vez que se pase de la raya, tal vez alguien debería enseñarle buenos modales.
—Eres bastante disciplinario —le digo entre dientes.
—Oh, Paula, no tienes idea. —Sus ojos se entrecierran y luego sonríe con malicia.
Es cautivadora. Un minuto, estoy confundida y enojada, y después, estoy mirando a su bella sonrisa. Wow... estoy en trance y es porque su sonrisa es tan rara. He olvidado de qué está hablando.
—Voy a tomar una ducha. ¿A menos que prefieras ducharte primero? —Ladea la cabeza hacia un lado, aun sonriendo. Los latidos de mi corazón se aceleran y mi bulbo raquídeo ha dejado de hacer sinapsis para que pueda respirar. Su sonrisa se ensancha, se acerca y dirige su pulgar hacia abajo por mi mejilla y a través de mi labio inferior.
—Respira, Paula —susurra y se levanta—. El desayuno estará aquí en quince minutos. Debes estar muerta de hambre. —Se dirige al baño y cierra la puerta.
Dejo escapar el aire que había estado reteniendo. ¿Por qué es tan condenadamente atractivo? En este momento, quiero ir y unirme a él en la ducha. Nunca me he sentido así por nadie. Mis hormonas están en una carrera. Mi piel hormiguea por donde pasó su pulgar, sobre mi rostro y el labio inferior. Me siento retorcer con una necesidad, ansia... incomodidad. No entiendo esta reacción. Hmm... Deseo. Esto es deseo. Así es como se siente.
Me recuesto en las suaves almohadas llenas de plumas. “Si fueras mía.” Oh mi… ¿qué haría para ser suya? Él es el único hombre que alguna vez ha agitado mi sangre. Sin embargo, es tan antagónico también; es difícil, complicado y confuso. Un minuto me rechaza, al siguiente me envía libros de catorce mil dólares, luego me rastrea como un acosador. Y aun así, pasé la noche en su habitación de hotel y me siento a salvo.
Protegida. Le importo lo suficiente para ir y rescatarme de algún peligro percibido erróneamente. No es un caballero oscuro en absoluto, sino un caballero blanco en armadura brillante y deslumbrante, un clásico héroe romántico, Sir Gawain o Lancelot.
Salgo de su cama, buscando frenéticamente mis pantalones. Él emerge del baño, mojado y brillante por la ducha, todavía sin afeitar, con sólo una toalla alrededor de su cintura y ahí estoy yo… con las piernas desnudas y embobada. Está sorprendido de verme fuera de la cama.
—Si estás buscando tus pantalones, los envíe a la lavandería. —Su mirada es de obsidiana oscura—. Estaban salpicados de tu vomito.
—Oh. —Me pongo color escarlata. ¿Por qué en la tierra siempre me atrapa a la defensiva?
—Envíe a Taylor por otro par y unos zapatos. Están en la bolsa de la silla.
Ropa limpia. Que bonus tan inesperado.
—Um… tomaré una ducha —murmuro—. Gracias —¿Qué más puedo decir? Tomo la bolsa y entro disparada al baño, lejos de la proximidad de un Pedro desnudo. El
David de Miguel Angel no tiene comparación con él.
El baño está lleno de vapor. Arranco mi ropa y rápidamente me meto a la ducha, ansiosa de estar bajo el chorro de agua. Cae en cascada sobre mí y alzo mi rostro hacia el bienvenido torrente. Deseo a Pedro Alfonso. Lo deseo demasiado. Es simple. Por primera vez en mi vida, quiero estar en la cama con un hombre. Quiero sentir sus manos y su boca en mí.
Él dijo que le gustaba que su mujer estuviese consciente. Entonces, probablemente no es célibe. Pero él no se aprovechó, a diferencia de Paul o José. No entiendo. ¿Me desea?
No me besó la semana pasada. ¿Soy repelente? Y sin embargo, aquí estoy y me trajo él.
Simplemente no sé a qué está jugando. ¿Qué está pensando? Has dormido toda la noche en su cama y no te tocó, Pau. Haz la suma. Mi subconsciente alza su parte fea y vil, la ignoro.
El agua es caliente y relajante. Hmm… podría quedarme bajo esta ducha, en este baño, por siempre. Alcanzo el jabón y huele a él. Es un olor delicioso. Lo froto por todo mi cuerpo, fantaseando que es él quien frota este jabón con esencia celestial por mi cuerpo, por mis pechos, sobre mi estómago y entre mis muslos con sus largos dedos.
Oh mi Dios. Mi corazón se acelera de nuevo, esto se siente tan… tan bien.
—El desayuno está aquí. —Golpea la puerta, asustándome.
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buenísimo,me encanto...seguí subiendo!!!
ResponderEliminarGenial este cap!!!!
ResponderEliminarHermoso capítulo!!! espero ansiosa el siguiente!!!
ResponderEliminarse van poniendo cada vez mejor los capitulos!!! espero que sigas subiendo seguido!!
ResponderEliminarMe encanta esta historia!! segui subiendo por fa!!!
ResponderEliminarcuando vas a subir?? quiero saber como sigueeee... esta muy buena la historia :D
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